Cuando tengo un inquilino que no paga, lo más habitual es pensar que primero tengo que resolver el problema y solo después vender. Pero en la práctica no siempre es así. Hay situaciones en las que esperar solo empeora el desgaste, aumenta la deuda y complica aún más la operación. Por eso, cuando analizo este tipo de casos, no me centro solo en el conflicto con el arrendatario. Me centro en el...